Esta mesa técnica aborda la evaluación de agresores de pareja desde una tensión central en la práctica forense: el paso desde el juicio experto de carácter intuitivo hacia modelos estructurados de valoración del riesgo de violencia. A partir de esta distinción, se propone una revisión crítica de cómo se construyen las decisiones periciales y qué implica, en términos técnicos, sostener conclusiones que respondan de manera rigurosa a la pregunta jurídica.
La instancia se desarrolla a través del diálogo entre un jurista experto y dos especialistas en valoración del riesgo de violencia de pareja, quienes aportan miradas complementarias sobre los estándares que hoy se exigen en contexto judicial. Se profundiza en los criterios de fundamentación, la necesidad de transparentar el proceso evaluativo y el rol de los modelos estructurados —como el enfoque de juicio profesional estructurado— en la reducción de la variabilidad y subjetividad en la toma de decisiones.
Más allá de la revisión conceptual, la mesa propone una forma de entender la evaluación forense como un proceso que debe ser explícito, replicable y defendible. En este sentido, se posiciona como un espacio que permite avanzar hacia la construcción de un criterio técnico más estandarizado, donde la opinión profesional deja de depender exclusivamente de la experiencia individual y se articula en base a procedimientos y marcos metodológicos reconocidos.
